Agradezco a Francisco j. Martín su colaboración en la elaboración de este artículo y recomiendo su visita a su blog Lo Mejor esta al caer

Ayer escuché en TV una noticia sobre la pobreza infantil en España, que decía que 800.000 niños viven en hogares donde no trabaja nadie, y remarcaba que un niño que nace en un hogar pobre está condenado de por vida a serlo, según un informe de la organización Save the Children.

Esto me hizo recordar una entrada que publiqué hace unos meses, en la que a partir del nacimiento de un niño, reflexionaba sobre cómo le iría a ese niño en este mundo tan “liado” (pueden verla pulsando en “Hola soy yo, acabo de nacer“), y me decidí a ver el Informe.

Dicho informe lleva por nombre “Desheredados. Desigualdad infantil, igualdad de oportunidades y políticas públicas en España”, y pueden descargarlo desde su web pulsando aquí.

Parece claro que la situación y circunstancias económicas y sociales en las que viven los padres afectan al éxito futuro de los niños, y podemos pensar que cuantas más desigualdades (económicas, culturales y sociales) existen en una sociedad, más se agudiza la dependencia de esas condiciones de partida para el “éxito” de los niños y niñas.

Pero hay que ver cuáles son esas realidades que se dan en el mundo y en España para saber bien dónde estamos, por lo que aunque sea sin entrar en detalle, hay algunas cuestiones reflejadas en el informe que me gustaría remarcar.

A nivel general:

  • El aumento de las desigualdades ha sido especialmente grande en la infancia. Un estudio realizado en 32 países de distintos niveles de ingreso y zonas del mundo, muestra que los niños y niñas con más ingresos tienen acceso a 35 veces más recursos que los más pobres.
  • Se estima que los países miembros de la OCDE dejaron de crecer un 8,5% en 25 años por el aumento de la desigualdad.
  • En los países industrializados el 10% más rico de la población ingresa 9,6 veces más que el 10% más pobre.

En España:

  • España está entre los países de la Unión Europea con más desigualdad, es el sexto país más desigual de la UE tras Estonia, Letonia, Bulgaria, Rumanía y Lituania. El 20% de la población más rica gana 7 veces más que el más pobre, cuando la media europea es de 5,2 veces (que tampoco es para “tirar cohetes”).
  • La pobreza severa se ha incrementado en 3,8 puntos de 2008 a 2015, llegando a afectar al 11,2% de la población española.
  • La desigualdad afecta con especial crudeza a los niños: los menores de edad con menos recursos se han empobrecido 5 veces más durante la crisis que los más ricos -un 32% y un 6% respectivamente-. Entre 2008 y 2015 el número de niños en situación de pobreza severa aumentó en 424.000. La pobreza severa infantil afecta al 16,7% de los niños y niñas.
  • El sistema fiscal no redistribuye bien y no es equitativo: el 20% más pobre de la población dedica un 28,21% de sus ingresos a impuestos, y tan sólo otro grupo de renta supera esta proporción: el 10% más rico. Todos los demás pagan proporcionalmente menos. Suecia reduce su desigualdad en un 52,9% con las transferencias sociales, la UE en un 40,2% de media, y España sólo en un 31,9%, menos que Grecia y que Portugal.
  • El desempleo y el elevado gasto en vivienda (y en servicios básicos) marcan la infancia de muchos niños afectando a su educación y posibilidades futuras. Lo que les queda mensualmente a las familias más pobres por hijo, descontando los gastos de la casa, ha pasado de 233 euros en 2008 a 130 en 2015.
  • El porcentaje de niños y niñas que vive en hogares donde ninguno de sus miembros tiene trabajo ha aumentado sustancialmente desde 2006, alcanzando el 11,8% en 2015, unos 800.000 niños y niñas. En esa fecha España era el cuarto país con mayor porcentaje. En otros países europeos como Alemania, Polonia, Eslovaquia, Hungría, y Reino Unido, el porcentaje ha bajado en el mismo periodo, y en países como Luxemburgo, Finlandia, Austria, y República Checa, no ha variado apenas.

En el Informe hay muchos más datos y conclusiones que nos pintan un panorama no muy deseable, y que en muchos aspectos sitúan a España en la cola de Europa en este tema. Por otro lado, nos indica también acciones a realizar para mitigar este nivel de pobreza infantil. Es muy interesante su lectura.

Sólo me queda decir que deberíamos recordar que cuando oigamos alguna frase de nuestros dirigentes del tipo “somos la cuarta potencia europea”  deberíamos preguntarnos y preguntarles ¿en qué?