¿Puede haber presos políticos en una democracia? by Ana de Lacalle

Ana de Lacalle tiene el valor de plantear este tema que influye en la perspectiva entre reforma poítica y estabilidad de la Justicia -j re crivello -editor

El lenguaje nos traiciona, a menudo, porque, como bien sabemos, no hay posibilidad de convertir con propiedad lo que es, en un sistema simbólico. Entre la cosa y la palabra se da una distancia necesaria por cuanto no son mismidad.

Bien, pues partiendo de esta constatación el lenguaje, y más el ordinario, nos traiciona, haciéndonos creer que se da, lo que de facto no es comprobable que se dé. Me explico: hay presos que ejercían de profesores –antes de su condición de encarcelados-, los hay que lo hacían de bombero, de banquero,…y otros que ejercían de políticos, es decir responsables de “la cosa pública”. Pero se da la circunstancia que en un Estado de Derecho democrático existen unas leyes que, como tales, tienen poder coercitivo, son de obligado cumplimiento nos parezcan justas o injustas, porque esas son la limitaciones fatídicas de una supuesta democracia representativa. Así es que quien las viola, sabe que existen sanciones prescritas según el tipo de delito que se cometa.

Empecemos por el escandaloso e inconcebible caso de los políticos que están imputados y han sido juzgados ya o no. El número de políticos en prisión  por corrupción económica en estos momentos es de 87. Un número bajísimo si tenemos en cuenta el número de imputados, que son alrededor de 1380[1]. Obviamente, los que se encuentran en prisión –y seguro que muchos más- han infringido las leyes al lucrarse a costa de su cargo político y en ese sentido son encarcelados. No por pertenecer a una ideología política u otra, sino porque se han pasado por el forro el Estado de Derecho, cuando por su responsabilidad pública deberían ser ejemplares en ese aspecto –aunque ya sé que cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia-

Pasemos al caso de los denominados “presos políticos” del proceso independentista en Catalunya. No deja de causarme cierta gracia el trajín que nos traemos con la inversión o no de los términos. La raíz está, sin duda, en que durante la larga dictadura que padecimos había ciudadanos prisioneros por su ideología política, y, con toda la carga que conllevaba de represión y falta de derechos civiles, usábamos la expresión de “presos políticos”. Porque la causa era política, no porque fueran políticos. Siguiendo el hilo argumental, lo que se ha producido en Catalunya ha sido la encarcelación e imputación de políticos que han infringido las leyes. La causa que les ha llevado a ello ha sido su ideología política, pero no se puede afirmar que estén procesados por su ideología, sino por la violación de las leyes a que su pensamiento independentista les ha llevado. Si no fuera así, nadie podría declararse independentista porque ipso facto iría a prisión. Y nadie puede afirmar que eso se esté produciendo aquí. Debemos tener en cuenta que cuando de forma subjetiva los políticos incumplen las leyes que les parecen injustas –es el oxímoron de intentar realizar el valor de la Justicia mediante normas- están implícitamente legitimando que cualquier ciudadano incumpla leyes que considera injustas, lo cual daría al traste no ya con el Estado de Derecho, sino con la sociedad misma.

Ahora bien, la realidad es más compleja de lo que a veces suponemos, ya que si los ciudadanos, sean políticos o no, valoran como injustas leyes que sienten que constriñen sus derechos y no les otorga ni posibilidad, ni espacio para luchar por aquello en lo que creen ¿Están los ciudadanos obligados a cumplir las leyes? Para que nos hagamos una idea más generalista, pensemos que todas las personas que carecen de vivienda, o de una que no sea un antro; o en todas aquellas que no teniendo trabajo o incluso teniéndolo sufren una situación tan precaria que no les permite ni vivir. Bien, pues en relación a este grupo significativo de ciudadanos ningún político diría que están eximidos de cumplir las leyes para poder luchar por aquello que atenta contra su dignidad y no tienen ni posibilidad, ni espacio para conseguirlo. ¿Por qué deben ser tratados de forma diferente aquellos políticos que por su ideología política incumplen sistemática e intencionadamente las leyes del Estado?

Parece ser que cuando se cometen “delitos” las causas que han llevado a quien sea a cometerlos pueden funcionar como atenuantes, pero nunca como motivos de absolución. Porque si no fuésemos todos iguales ante la ley –que no lo somos, por aquello de que esto no es más que un eslogan publicitario- el pacto social se resquebrajaría y con él toda posibilidad de vivir en sociedad, en lugar de retornar a ese hipotético estado de naturaleza.

Lo único que nos resta a los ciudadanos, a todos, no solo a los políticos independentistas, es el derecho a manifestarnos pacíficamente y protestar para exigir lo que consideramos justo. Sabemos que esto le sirvió de muy poco al movimiento 15M, oteando la situación actual, y que, en aquel momento, los mismos que hoy se consideran maltratados jurídicamente, usaron las fuerzas del “desorden” o los “gossos d’esquadra”, como se les denominaba por aquel entonces, para reprimir y disolver cualquier intento de reivindicación permanente al respecto.

Por eso, les llamemos como  les llamemos, “presos políticos” o “políticos presos” están obligados a cumplir las leyes, y que se sepa ningún ciudadano de a pie elige nunca una ley, ni posteriormente cumple las que les gustan y las que no se las saltan, porque los mismos que siguen hoy en el gobierno de Catalunya serían los primeros en descargar sobre ellos todo el “peso de la ley”, que a menudo es como la piedra con la que cargaba Sísifo. Acaso porque vivir en sociedad sea recorrer la trayectoria inútil que el personaje mítico repitió hasta la saciedad. Pero así es para todos, no lo olvidemos, porque todos hemos identificado leyes injustas, que nos cercenan la libertad e incluso la dignidad como personas, y eso en cualquier democracia, porque como sospechamos, con cierto fundamento, es la mayor falacia de la que se sirve el neocapitalismo.

[1] https://www.lainformacion.com/politica/Espana-politicos-imputados-corrupcion-presos_0_995602069.html

12 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Aqui pesan varios elementos y cada sensibilidad social puede interpretarlo diferente. En mi caso siempre parto de Franco, luchamos contra la dicatadura pues sus leyes eran salidas de la ilegitimidad y sus jueces no eran independientes. en la democracia, podemos plantear la desligimidad sin otra solución que la propia interpretacion personal y la de tu grupo político? Me temo que no. Con lo cual cada ciudadano o grupo puede establecer alianzas para cambiar las leyes, pero siempre desde la legalidad vigente. siempre me pregunto: los 8 años de zapatero fueron para mi aceptables? No, pero no por ello acepte que aquel y su liderzgo respondian a una mayoria política. Y esta es la clave, aceptamos la vigencia de las leyes o las desestabilizamos aduciendo que no responden a nuestro deseo de grupo o clan. Gracias Ana por meter el dedo en la llaga…

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  2. F.J. Font Moa. dice:

    Primero de todo, gracias por el artículo. Me gusta como está planteado, aunque le hecho en falta dos asuntos. Ahora bien, también es cierto que un artículo no puede abarcar todo lo que un asunto llevaconsigo, me hago cargo. Sólo quiero apuntar que en este asunto del independentismo habría que hacer una detallada referencia al fenómeno nacionalista. De hecho, muchos independentistas no se reconocen a sí mismos como nacionalistas cuando lo son de pies a cabeza (desde mi punto de vista). Los susodichos sólo ven nacionalistas españoles, pero, en cambio, son incapaces de ver su “ADN” nacionalista. La idiotez nacionalista puede llegar a extremos alarmantes. Por otro lado, el independentismo hace uso de un claro relato: en España no hay democracia o, en el mejor de los casos, hay una pseudodemocracia, luego, ¿para qué se va a cumplir las leyes de un sistema no democrático (o pseudodemocrático)? He aquí, en esto último, la justificación perfecta para un independentista tome la decisión de no cumplir con una ley que emana de un Estado que vive , según él, de espaldas a la democracia. Se trata entonces, dicen los independentistas, de ejercer una legítima desobediencia en aras de una democracia que tiene que desplegarse en un Estado que todavía no existe, pero que ya tiene su raíz en una nación, en una tribu que está atravesada por todo aquello que caracteriza a un nacionalista puro. Por lo demás, es evidente que un nacionalista de principios del S.XX no es igual que un nacionalista del S.XXI, pero sus diferencias son sólo estéticas. Quiero decir, el nacionalista de hoy sigue siendo el mismo de hace 100 años, pero su discurso estético es ligeramente diferente al de antaño a causa de la apertura que ofrece el mundo digital, una apartura, por cierto, que está trufada de trampas, mentiras… eso que ahora llaman posverdad. El independentista catalán es un nacionalista que se ampara en la posverdad. El nacionalista español también. De hecho ambos nacionalistas son iguales salvo en dos cosas: marcan territorios distintos y tienen normalmente un acento diferente.

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    1. Sí, el tema es amplio,complejo y afinar es difícil. Intencionadamente no he entrado a analizar lacuestiónacionalista que daría para una tesis doctoral, sino a explicitar la incoherencia de saltarse leyes y aducir que los imputan por la ideología, cuando que yo sepa hay ciudadanos cuya profesión desconozco están enla carcel por haber robado con targeta de crédito productos esenciales para vivir: pañales de bebé, leche en polvo,….nohabía usado la targeta para irse de “picos pardo” ¿no es diferente? Robar es simplemente robar? Pues creo que entre estamujer y el caso Gurtel hayuna diferencia sutancial,….

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  3. Javi dice:

    Evidentemente, no todos somos iguales ante la ley, por más que se nos quiera hacer creer lo contrario. Si tienes un determinado apellido -Borbón o Urdangarín, por ejemplo-, tienes derecho a beneficios penitenciarios; es más fácil que te concedan el tercer grado, o la amnistía.
    En España no hay una auténtica separación de poderes; el judicial es nombrado por el ejecutivo; y eso marca las resoluciones con una capacidad de independencia nula. La monarquía está blindada; puede hacer lo que quiera; y eso sirve de paraguas para muchos casos de corrupción (a Pujol no lo tocan porque ya amenazó con hacer caer la monarquía).
    La ley es algo sagrado; no puede tocarse, porque entonces ello daría pie a que cada cual se la saltara a su antojo. Pero estamos con una Constitución de más de 40 años, que fue aprobada a punta de pistola, por el pánico que había al ejército, y que no he sido votada por la inmensa mayoría de los actuales ciudadanos. Pero, puestos a cumplirla, empecemos por el derecho al trabajo digno y a la vivienda digna; o la contribución a los impuestos de manera proporcional a los ingresos. Pero eso ya no interesa.

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    1. La constitución la vote yo y millones de españoles y nadie me puso la pistola. Y salir de una dictadura es tener muchas narices que las tuvimos, y pactamos entre diferentes, que tampoco lo veo mal, pues la sociedad es de gentes de todos los colores. Esto último se aprende con los años, soy centrista, pero no creo que todos los españoles sean centristas, sería un iluso un saludo cordial j re

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      1. Javi dice:

        Pero piensa en cuántos de los que la votásteis estáis vivos y cuántos hemos nacido después, sin capacidad de elegir.
        En cuanto a la punta de pistola, por supuesto, era una metáfora. Era un momento de mucha tensión, con los militares en las calles y el pueblo agotado tras 40 años de dictadura.
        En cuanto a la opción centrista, disculpa que discrepe.
        El centrismo suena como algo muy bonito, desprovisto de las connotaciones negativas que tienen ‘derecha’ e ‘izquierda’. Pero, ¿Qué es el centro? Tradicionalmente la derecha ha defendido los privilegios de las clases acomodadas, y la izquierda, los derechos de los trabajadores. Cuál es el objetivo del centro? Un consenso? Más bien lo veo un intento de acaparar votos que otra cosa. UCD estalló por sus propias crisis internas, igual que ciudadanos.
        Con sumo respeto. Saludos.

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      2. Ser centrista no agrada, pues más fácil transversal, o sea con libertad de opinar críticamente de todo

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      3. No habéis nacido sin capacidad de elegir, sino con libertad que es fabulosa! Pero la democracia no es para toda la vida hay que disfrutarle y vivirla
        . La mayoría vive sin ella ej los 1000 millones de chinos con saludo j.

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      4. Y Javi el pueblo no estaba agotado estamos con una fuerza increíble y una gran creatividad. Tenéis ideas del 78 muy raras…

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  4. Javi dice:

    Sustituir la palabra ‘centrismo’ por ‘transversalidad’ no lo veo equivalente. Puede haber una cierta coherencia de ideas, que posibilite la confluencia de grupos con mínimas diferencias; pero no veo cómo pueda ser posible eso entre grupos antagónicos. Ya te expuse los casos de ucd y ciudadanos.
    En cuanto a la capacidad de elección, me parece algo muy discutible. A mí no me dejan elegir entre monarquía o República -a ti tampoco te dejaron, por cierto-; tengo que comerme un régimen heredero de la dictadura, que no desapareció, sino que se adaptó; las familias que ocupan cargos relevantes e influyentes en la actualidad ya tenían poder durante el franquismo -no olvidemos que Alfonso XIII participó en el golpe de estado; y que Franco nombró al nieto de éste como su sucesor-.
    Tal como explica Chomsky, un pueblo es más fácil de dominar si tiene la ilusión de ser libre; entonces no protesta, porque -a su modo de ver- ya lo tiene todo. Pero, cuando se controla nuestro pensamiento a través de los medios de desinformación, hasta qué punto somos libres? Se nos deja un margen de disensión dentro del sistema, para que no nos sintamos oprimidos; pero, si osamos desafiar sus límites, se nos criminaliza; se nos llama extremistas y se utiliza a los más mierda para poner al pueblo en nuestra contra.
    China, igual que Rusia, utiliza una dictadura manifiesta, a la antigua; y ése es su error. Pero, si nos llegan noticias de lo que pasa allá y no del control que ejercen nuestros gobiernos sobre nosotros, es porque nos informan medios occidentales; y China es el rival.
    Y lo que opino sobre la dictadura es porque lo he estudiado.
    Un saludo.

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