¿Cómo no filosofar? by Ana de Lacalle

el

pensador3

Tras la típica pregunta, usada en demasía en los últimos tiempos (¿Para qué la Filosofía?), yace la sospecha de la inutilidad de una disciplina que urge minimizar para dar cabida a otras, en los planes de estudio de mayor rendimiento. Hartos y empalagados estamos todos, incluidos los filósofos, de dar respuestas que no pueden oír los que no tienen oídos para hacerlo.

Si retomo la cuestión es porque Lyotard[1] con una habilidad que desarrolla a lo largo de cuatro conferencias recompone la pregunta en otra que considera es la que  debería tener lugar: ¿Cómo no filosofar?

El pensador francés parte del término filosofía como un amor, o un deseo al saber, en cuanto es el amor como deseo el que mantiene la tensión por aquello que es su objeto presente y ausente –por no completo- Así la aspiración de la filosofía en esta oposición de contrarios, es su unidad, que no es más que horizonte de armonía y equilibrio. Así esa unidad será, de hecho, una tensión de contrarios, porque si no cesaría todo ser, y con él la dinámica del pensar filosófico:

He aquí, pues, por qué filosofar: porque existe el deseo, porque hay ausencia en la presencia, muerte en lo vivo; y porque tenemos capacidad para articular lo que aún no lo está; y también porque existe la alienación, la pérdida de lo que se creía conseguido y la escisión entre lo hecho y el hacer, entre lo dicho y el decir; y finalmente porque no podemos evitar esto: atestiguar la presencia de la falta con la palabra.

En verdad, ¿cómo no filosofar? (Ibid.pg 163-164)

Es decir, filosofamos por necesidad, porque la falta, la carencia de lo que deseamos y amamos nos impele a ello. Como el impulso erótico platónico, somos arrastrados por él, no es una decisión, aunque sí es cierto que en unos humanos se presenta con más intensidad que en otros. Entonces, no está en poder de Instituciones, gobiernos, o autoridades educativas la decisión de si en una sociedad va a haber actividad filosófica. Exista más o menos apoyo se infiltrará por los recodos más inhóspitos e insospechados de la vida social y personal, porque forma parte de nuestra naturaleza. ¿Cómo no filosofar? Será a partir de ahora la respuesta.

Los presocráticos, Heráclito en concreto, Platón, Hegel, a los que recurre Lyotard , principalmente, para trazar cuatro pinceladas de su concepción de la filosofía. Con ello cabe destacar que los denominados filósofos de la postmodernidad no renegaron y negaron indiscriminadamente toda la tradición filosófica, hubieran sido necios e incultos. Tampoco, en consecuencia, las diversas filosofías que brotan como fragmentos que aspiran a decir algo del hombre y la existencia que puedan complementarse con otras cometen esta barbaridad. Son esos intentos, en palabras de Lyotard, del deseo filosófico de comprensión de la existencia que, partiendo de lo que hay, busca el sentido y la unidad cuando “Dios ha muerto” y en consecuencia enmudecido, y no hay signos que orienten el orden: todo es, parece igual; todo vale, nada tiene pues valor.

Mas, esta tensión paradójica de “la ausencia en la presencia”, “lo muerto en lo vivo” y en definitiva todo cuanto aún no hemos sido capaces de decir, de articular en un mundo que se nos resiste, que nos restriega nuestra falta, nuestra carencia como humanos no puede inducirnos a otra actividad que la de filosofar, para rehilar lo deshilachado, aprehender cómo puede darse en algo que es X, a su vez la presencia de lo no-X. En definitiva, para sentirnos humanos en el ímpetu que nos lleva al intento de comprendernos a nosotros mismos y al mundo que habitamos.

[1] Jean-Francois Lyotard ¿Por qué filosofar? Cuatro conferencias. Introducción de Jacobo Muñoz Paidós/I.C.E. – U.A.B. Barcelona 1989

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Reblogueó esto en FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTOy comentado:

    Hoy en MASTICADORESFOCUS un arículo mío..gracias por vuestra lectura.

    Me gusta

  2. Buenos días, me gusta mucho como escribes, por eso quiero invitarte a visitar mi web: minovela.home.blog.
    Es un comentario a un libro que he escrito “S.H. el Señor de la Historia” segura que te interesará y me gustaría mucho que me siguieras, pues hablo de gente increíble cuya vida, alma y humanidad he intentado desvelar en cada uno de sus personajes. Toco los temas de:
    » La dimensión transcendental de la persona, las relaciones familiares, la tarea educadora; la solidaridad con el vecino, el valor del sufrimiento y de las personas discapacitadas; la determinación ante el aborto y las drogas. Los conceptos de gobierno político, con un equilibrio de los tres poderes públicos: el ejecutivo, el legislativo y el judicial; la responsabilidad de la ciudadanía en su tarea sociales y laborales…, todo ello va llevado a M95 a un cambio sustancial de su persona, a descubrir nuevas razones que invaden sus sentimientos y enriquecen su conocimiento sobre el ser humano, transformando de raíz su personalidad»
    Todo en un clima sencillo y atrayente desde una perspectiva pedagógica de colaborar a construir un mundo mejor.
    Me gustaría que me siguieras y compartir mutuamente esa riqueza de las personas que buscan vivir en profundidad el sentido de nuestro estar aquí haciendo historia.
    TE ESPERO
    Mary Carmen

    Le gusta a 1 persona

    1. Encantada!!!! Me paso por tu blog y nos seguimos….y nos leemos a ver…graciass

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s