EL JARDÍN DEL EDÉN: LA ESCASEZ

el

by j re crivello

Hace unos días, en una clase de economía un alumno me hizo una pregunta que me hizo sentir un… clic interior. Era sencilla ¿Qué relación existe entre la escasez y el Jardín del Edén? La mirada entre ambos provoco un chispazo y, él dijo en voz alta: ¡es que la pregunta tiene miga! Como un tsunami la risotada de todos fue en aumento. Pues bien, los clásicos entienden por escasez “aquello que implica que no pueden conseguirse todos los objetivos de la sociedad a la vez, de manera que debe seguirse una política de prioridades” (1). En terminología anglosajona, tenemos necesidades y deseos ilimitados y recursos limitados (2).

En el jardín del Edén, Dios había creado el árbol de la ciencia y del mal y el árbol de la vida. En este huerto vivían Adán y Eva porque “Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada”. Para la Biblia, nos encontramos ante dos situaciones que consideran el tema que nos ocupa, nos habla que la vida material está asegurada en nuestros dos protagonistas, y aparece otro aspecto, que es posible vivir eternamente. En esta sociedad ideal ¿no existen prohibiciones? Si. Podemos mencionar, el comer una fruta del árbol prohibido acarrea la expulsión. Lo cual no resulta una manera de expresar una prioridad.  Es así como regresamos al sitio original, descubrimos que este ejemplo mítico no estaba librado de la relación de medios y fines.

¡Buah!…

La sociedad de resultados está implícita en el origen del pasado cristiano. ¿Pero hemos dado respuesta a la ironía del alumno? A medias…

En un libro de reciente aparición “Mao, la historia desconocida”*, sus autores mencionan con respecto a la hambruna de China entre los años 1958/61 que “la gente también moría de hambre en las ciudades, si bien el número de muertes era mucho menor en estas que en el campo. […]. La vida parecía transcurrir a cámara lenta”. Un testigo polaco que residió en Pekín, afirma: “Los conductores de los rickshaws apenas eran capaces de pedalear […] había decenas de miles de ciclistas con aspecto comatoso […] la mirada de los transeúntes era de absoluto abatimiento”. Algunos se preguntaran a cuento de qué viene hablar de la China de los años 60, recurrimos a ello porque la ideología europea de la época creía firmemente que dicha sociedad era una representación del jardín del Edén.

La fina capa que descansa entre lo que pensamos, es la realidad y su ideología. Con lo cual, en idénticos contextos, la escasez es vista de diferentes maneras. Para Diego Saravia “si en las sociedades del conocimiento el copyright deja de ser operativo por la libre circulación de contenido por Internet, muchas corporaciones verán cómo se evapora su “capital invertido”. El recurso no es más escaso y deja de existir como tal. Pero todos tienen acceso al conocimiento (3). En cambio para otro autor como Martinez Coll, la razón de la “escasez está, en primer lugar, en la limitación de nuestro tiempo de vida y la imposibilidad de producir y transmitir toda la información que nosotros tengamos y otros individuos pudieran necesitar” (4). Lo que en buen romance, la sociedad de la información en la que vivimos con su abundancia de bit en la red, se enfrenta a la limitación de tiempo en la escala humana. Un nuevo Edén que surge y ya está estrangulado por la misma parábola que nos planteó el alumno.

Notas:

*Mao, La historia desconocida, Jung Chang, Jon Halliday. Ed. Taurus Pg. 537.

(1)La escasez implica que no pueden conseguirse suficientes recursos para producir lo suficiente como para cubrir todas las necesidades. Alternativamente, la escasez implica que no pueden conseguirse todos los objetivos de la sociedad a la vez, de manera que debe de seguirse una política de prioridades. http://es.wikipedia.org/wiki/Escasez

(2)SCARCITY: A pervasive condition of human existence that exists because society has unlimited wants and needs, but limited resources used for their satisfaction. http://www.amosweb.com/cgi-bin/awb_nav.pl?s=gls&c=dsp&k=scarcity

(4) Diego Saravia. Si en las sociedades del conocimiento el copyright deja de ser operativo por la libre circulación de contenido por Internet, muchas corporaciones verán cómo se evapora su “capital invertido”. El recurso no es más escaso y deja de existir como tal. Pero todos tienen acceso al conocimiento. Ya no es un bien escaso. Lo que antes era escaso, la información, que dependía de un sustrato material para su distribución, hoy ya podría ser libre y no escaso, el único límite es legal y artificial, un sistema legal perimido. Entonces la tecnología ayuda a eliminar escasez, y crea sociedades más ricas, con menos capital. http://bo.unsa.edu.ar/docacad/softwarelibre/articulos/economia/

(3) Juan Carlos Martinez Coll. http://www.eumed.net/flechas/Escasez-utilidad.htm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s