¿Feliz Navidad? by Carlos Usín

Es muy posible que la próxima, sea la Navidad más extraña que vivamos.

Tenemos toque de queda y no estamos en guerra. Nuestros padres sí estuvieron en guerra.

Tenemos númerus clausus para reunirnos, como si se tratara del acceso a una carrera universitaria.

Imagino que recomendarán llegar a una casa con el DNI y el certificado de PCR negativo. Y si no te lo has podido hacer, habrán comprado test por internet, de esos que tienes la respuesta en quince minutos. Y si das positivo, te dan morcilla y a tu casa. Y si vives en el extranjero o en Cuenca, se siente. Y una aplicación en el móvil para hacerte seguimiento y saber si estás contagiado o te han podido contagiar. Ahora, ya no vamos a recibir chorradas por WhatsApp. Ahora te van a mandar mensajes diciendo:”¡chungo, lo tienes!”. Es como la lepra, pero sin ir dejando trozos de carne por ahí.

Nos dicen que no nos preocupemos, que el año que viene habrá otras Navidades. Es cierto, pero en éstas, ya hay sillas vacías que el año pasado estuvieron ocupadas.

Nos dicen que tenemos que dividirnos por grupos: los convivientes, los núcleos familiares, los allegados, los abuelos, los niños. A este paso, van a convertir las casas y la Navidad en un Campo de Concentración, con los vigilantes y todo, divididos por grupos.

Los vecinos también pueden denunciar que en una casa hay exceso de ocupantes. Como en la guerra, o la Inquisición, cuando se denunciaban dónde se escondían unos y otros.

Nos dicen que con la vacuna todo está resuelto. Pero no sabemos los efectos, si hay que ponerse dos, tres, o si hay que estar permanentemente inyectándose. Tampoco sabemos cuánto dura, si evita una recaída, si abarca a todas las cepas del virus o sólo a las conocidas. Si evita que nos infectemos, pero no evita que infectemos a otros. La verdad es que ellos tampoco lo saben, pero quieren dar la impresión de que sí.

Han decidido que sean los mayores de 80 años los primeros en vacunarse. ¿Y por qué no fueron ellos los primeros en ser ingresados en las UCIs?

Sugieren que no debemos hablar alto ni cantar. Nada de villancicos. En el Belén, gel hidroalcohólico. Las bolas del árbol, prohibido tocarlas no vayan a estar contaminadas. Debemos mantener la distancia social, incluso en la mesa. Evitar abrazos, besos y todo signo de acercamiento y confraternización. Y ¿esto es la Navidad? Pues vaya mierda de Navidad. ¿De qué sirve juntarte con cuatro en vez de cuarenta, dividir aún más a la familia, si encima no te puedes besar, ni abrazar, ni cantar, ni hablar alto ni gritar? Para eso nos quedamos en casa y nos vemos por Skype o WhatsApp.

Habrá que comer como los pavos y salir corriendo antes de que nuestros coches se conviertan en calabazas. Espero que no haya muchos atascos en Madrid. Recuerdo dos Nocheviejas especialmente. En una de ellas, estuve hora y media parado en la Plaza Elíptica del atasco que había. En otra, tardé 3 horas en llegar a Torrelodones en un viaje que tardas, 30 minutos.

Ni siquiera Chencho, se podrá perder en la Plaza Mayor. Hay tan poca gente, que es imposible que se pierda.

Por primera vez en la historia, los emigrantes españoles no pueden regresar a casa por Navidad. Los requisitos sanitarios encarecen tanto el viaje, que lo convierten en inviable. Y, además, hay que coordinarlo con que tiene que estar hecho 72 horas antes de tomar el vuelo. Hay menos vuelos, más condicionantes, test caros. Lo dicho, imposible.

No sé si tendremos que desinfectar las uvas o será obligatorio, por Decreto, comprarlas envasadas. Y así, de esta forma, terminar de joder la marrana y arruinar (también) a los productores de uva del Vinalopó.

Prohibido los matasuegras, las trompetas y cualquier utensilio, artilugio o juguete, que se use para soplar. Eso de que los aerosoles se quedan suspendidos en el aire durante horas o incluso días, es muy peligroso.

A pesar de todo o precisamente por todo esto, te deseo una Feliz Navidad y que el año 2021, nos devuelva casi todo lo que éste nos ha quitado.

“Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre”.

Mahatma Gandhi

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ana Piera dice:

    Esperemos que en la próxima, esté todo mejor. Saludos y Felíz Navidad!

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    1. Carlos Usín dice:

      Ana Piera. Es metafísicamente imposible que pueda ser peor. La ventaja es que sólo puede ir a mejor.
      En todo caso: Felíz Navidad.
      Y suerte, mucha suerte.

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  2. MaVi dice:

    Muy buena entrada, yo sé de primera mano que los emigrantes españoles no vuelen esta año por Navidad, aunque estemos a pocas horas de vuelo. Esperemos que el año que viene sea otra vez como siempre, pero este año no lo vamos a poder recuperar y la navidad es una de las cosas más importantes cuando no vives en tu país.

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  3. Pipamoon dice:

    Muy Bueno Carlos. Felicidades

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