Groucho y las cloacas del Estado.

Un día más ha saltado a los medios otro de esos de los llamados escándalos políticos. El enésimo en lo que va de semana y es miércoles. En esta ocasión, según parece, los independentistas catalanes se quejan de que han sido objeto de escuchas, espionaje, acoso y derribo, por parte de lo que algunos de sus palmeros califican de “cloacas del Estado”. Y da la impresión que no les ha gustado nada.

Habría que recordar a algunos aquella famosa frase pronunciada en el atril del Congreso de los Diputados:

«El Estado se defiende también en las alcantarillas

(Felipe González).

Hombre, mirado fríamente, parece lógico, – yo diría que de cajón de madera de pino-, que se mantenga bajo vigilancia a unos señores que no solamente han intentado un golpe de estado promoviendo, alentando y organizando la proclamación de una república independiente y un referéndum ilegal, sobre una cuestión inconstitucional, sino que, además, después de salir de la cárcel han dicho – hasta que se les ha hinchado la lengua -, que lo van a volver a repetir.

Si fuera el caso de un violador, que al salir de prisión promete que lo va a repetir, estoy seguro que se adoptarían las medidas oportunas para prevenirlo. Es natural y es de justicia. Los ciudadanos, esos que sufragan con sus impuestos este putiferio en el que se ha convertido nuestra política, tenemos derecho a protegernos de los delincuentes, sean estos de cuello blanco o sucio.

¿A quién, si no, va el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a vigilar? Pues exactamente igual lo hace el FBI en EEUU y el MI5 en Reino Unido. En Rusia, Putin ha adoptado medidas más drásticas: dos tiros por la espalda, veneno en los calzoncillos (Navalny) y si sobrevive, a la cárcel por no pagar la comunidad de vecinos.

Como consecuencia de este nuevo embrollo, los que hasta ahora mismo han sustentado al gobierno de Frankenstein de Pedro Sánchez (alias “Antonio”), es decir, los propios independentistas, los amigos de ETA y la izquierda más radical de Europa,  le están apretando las tuercas y amenazándole con toda clase de acciones; acciones que, por supuesto, nunca se van a atrever a llevar a cabo, porque saben que nunca jamás van a vivir tan bien como con “Antonio”.

Con el fin de intentar aplacar los ánimos de todos ellos, “Antonio” ha enviado a su secretario personal, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, a dar una larga cambiada a los afectados, un magnífico pase de pecho que, por las declaraciones realizadas después de la entrevista, no parece que haya surtido efecto alguno.

Dado que la situación se está poniendo cada día más tensa y como cada vez falta menos para las elecciones en Andalucía y para las Generales, “Antonio” ha decidido ponerse del lado de los investigados en vez de defender al CNI, que, por cierto, sólo actúa como vigilante y espía a las órdenes de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y de un juez, que es quien consiente y autoriza las escuchas.

Con el fin de abordar este tipo de asuntos relacionados con los servicios del CNI, el Congreso de los Diputados creó en su momento la Comisión de Secretos Oficiales. Hasta hace unos días, esa comisión parlamentaria, la integraban SÓLO, aquellos partidos que respetaban la Constitución, es decir, que no se planteaban modificarla para cambiar la forma de Estado y que pasara a ser una República en vez de una Monarquía, que no promovieran ni alentasen la independencia de ciertos territorios, que no atentaran contra la soberanía nacional, etc.

En boca de una experta en Derecho Constitucional, Carmen Calvo, del PSOE: «Parece de sentido común que no vayas a negociar nada de una institución sobre la que hay grupos parlamentarios que, con todo el derecho del mundo, se manifiestan continuamente en contra».

Pero lo que la señora Calvo no sabe es que su colega presidenta del Congreso, se rige por los principios de Groucho Marx: «Señoras, señores, estos son mis principios. Si no les gustan tengo otros.»

En vista del alboroto que se ha montado en Cataluña con este tema, el gobierno Frankenstein de Pedro Sánchez, ha optado por abrir un melón de consecuencias imprevisibles.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, una incondicional de Pedro Sánchez, ahora propone, – en contra del criterio que su propio partido estableció en su día-, bajar las mayorías necesarias (210 diputados) para conformar dicha comisión y así, abrir la puerta a ERC y EH Bildu a la comisión de secretos e incluirlos. Es decir, permitir que los independentistas catalanes, los mismos que dijeron que iban a repetir el golpe de estado y los amigos de ETA, ahora vayan a estar al tanto de las informaciones más sensibles del estado. Es como meter a la zorra – con perdón – en el gallinero. Y además, desde ayer, el presidente ha cesado de su puesto a la directora del CNI, ofreciendo su cabeza a los dioses independentistas para aplacar su ira.

Y así, lo que hasta ayer eran unas bases sólidas, lógicas y aparentemente inamovibles, hoy se cambian radicalmente y todos – los indepes, los de ETA…- contentos. Los demás, a tragar saliva. Lo que sea menester para satisfacer a quienes gobiernan siendo minoría.

Los intentos de colocar a la izquierda más radical dentro de la comisión que controla al CNI, vienen de antiguo. Ya en febrero de 2020, Pedro Sánchez, intentó colar de rondón el nombramiento de Pablo Iglesias para que formara parte de esa comisión. Afortunadamente, un año después, el Tribunal Constitucional sentenció que la inclusión de Pablo Iglesias en la comisión parlamentaria del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) fue ilegal, una cacicada de Pedro Sánchez. Y, sin embargo, Pedro Sánchez SÍ podría vetar a Vox en la Comisión de Secretos Oficiales tras abrir las puertas del CNI a Iglesias.

¿Se entiende ahora mejor cómo es posible que nuestros aliados de la OTAN desconfíen de la información que comparten con España?

¿Se entiende por qué Biden y Blinken, llaman por teléfono a media Europa, pero no a “Antonio”?

¿Es muy difícil deducir que toda la información que llegue a manos de los de PODEMOS y gente de su calaña, va a tardar nada y menos en estar sobre la mesa de Putin, Maduro y demás canallas?

¿Se imagina alguien sentar a la mesa de los secretos del FBI a Bin Laden?

© Carlos Usín

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s