Secuestro parental.

Pixabay

Cualquiera de los que estamos en este foro, tenemos conocimiento más o menos directo, o conocidos, o amigos, o hemos leído en la prensa, que ciertos individuos, utilizan a los hijos habidos en sus relaciones sentimentales, como si fueran objetos arrojadizos contra su ex pareja. Busco cuidadosamente los términos porque pretendo incluir deliberadamente a ambos cónyuges, ya sean estos hetero u homosexuales. Por cierto, que, al parecer, este problema del secuestro parental y la lucha por la custodia, sólo se da entre las parejas hetero o si fuera homosexual, sólo si eres famoso y te llamas Bosé de apellido. Yo, al menos, es el único caso de pelea con los hijos que conozco en una pareja gay.

No hay acto más deleznable que utilizar a un menor para continuar una guerra que mantienes con tu ex. Yo he sido testigo en primera persona de cómo delante de los hijos habidos en su anterior matrimonio, no perdía ocasión de insultar al padre de sus hijos y a la nueva pareja de éste, lo que la llevó a cometer la insensatez de hacerlo por SMS y trajo como consecuencia, pasar por los tribunales y a los niños, unas sesiones con el psicólogo.

Imagino el infierno por el que deben pasar las criaturas que no entienden nada, que se pasan el día escuchando cosas que, como la tortura china de la gota de agua, va minando y erosionando su equilibrio, sus sentimientos y en definitiva, su carácter y la relación con sus padres, en una batalla cuyo único objetivo, al parecer, consiste en conseguir más soldados, más adeptos que el enemigo, sin tener en cuenta el desarrollo de los niños y que un mercenario se presenta voluntario y su actitud es diferente de la de un soldado forzoso y además, pacifista.

La prensa y nuestra memoria nos trae casos de padres y madres extranjeros casados con españoles o viceversa, que, en un momento dado, uno u otra, han cogido al niño o niña, se han ido a su país y han desaparecido.

Si ya de por sí es traumático un divorcio, – aunque sea de mutuo acuerdo-, si además añadimos tiranteces, guerras, chantajes, maltrato o secuestros de hijos, la vida se hace insufrible. Pero si el caso extremo consiste en asesinar a tus hijos por el simple deseo de hacer daño a tu ex, eso rompe ya todos los esquemas mentales de un ser humano normal.

Pero centrémonos en los casos en los que la vida de los pequeños no está en riesgo.

Hay leyes que defienden los derechos de los niños, su normal desarrollo en libertad y eso conlleva la relación con ambos progenitores. Por lo tanto, cuando uno de ellos comete un delito de secuestro parental, deben ponerse en funcionamiento todos los mecanismos para defender a los pequeños, su desarrollo como seres humanos y castigar, de acuerdo a la ley, al delincuente.

Pero lo que no es justicia ni sirve como ejemplo a seguir es que cuando la delincuente es una madre y después de ser condenada, el gobierno la indulta, mientras que no conozco a ningún caso de padre condenado por secuestro parental que haya sido indultado. Eso ni es igualdad, ni es justicia, ni es ejemplo nada.

Y sobre indultos en general, ya me gustaría extenderme en otro momento.

©  Carlos Usín

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s