Las múltiples vidas del héroe trágico. Cuarto volumen

el

by Nacho Valdés

            Ya han transcurrido cinco años desde que tratamos la figura de Pedro Sánchez redivivo en héroe trágico[1][2][3]. Como ya sabemos, estos personajes del cosmos grecolatino contaban con la particularidad de resultar sobresalientes frente a sus congéneres por realizar proezas excepcionales. Eran capaces de levantarse frente a la Moira y marcar por sí mismos el paso en contraposición al resto de mortales señalados por los hilos del azar. En este caso se producía la excepción y la Fortuna no afectaba a estos individuos mayúsculos que se codeaban con los inmortales, los titanes y los semidioses. Ahora bien, su final resultaba catastrófico, pues, al fin y al cabo, el Destino siempre terminaba por alcanzarles para finiquitar sus proezas haciendo pagar la osadía de retar a las fuerzas incontenibles de los ciclos en los que se encuentra sumido el ser humano. Tenían, por tanto, un final terrible y miserable que ponía de manifiesto la incapacidad de los mortales para levantarse frente a las fuerzas impersonales de la physis. Nosotros, como meros espectadores de sus hazañas, nos congratulamos por nuestra vida anodina y respiramos aliviados cuando comprobamos el triste y terrorífico ocaso destinado para aquellos alzados frente a la potencia del Universo cruel y despiadado. Es cuando se produce la kátharsis purificadora para nuestro espíritu de las pasiones que nos empujan a levantarnos contra lo establecido. Después de contemplar la representación y asistir extasiados a las proezas y caída del protagonista volvemos a nuestro hogar y sonreímos por ser personas normales. Resulta un alivio perderse en lo insustancial y disfrutar de lo cotidiano.

            Con el actual presidente del gobierno podemos establecer un paralelismo en relación a estos personajes mitológicos dado que de manera inequívoca ha enfrentado problemáticas de lo más variado y complejo. No hay más que recordar sus inicios como secretario general del PSOE, cuando con nocturnidad y alevosía fue finiquitado mientras quedaba al margen de la trapacera maniobra. También podríamos rememorar sus primeros y calamitosos resultados electorales en unas elecciones generales, si no recuerdo mal uno de los peores de la historia del Partido Socialista. Resulta posible continuar con la moción de censura, algo único en nuestro actual recorrido democrático, contra Mariano Rajoy. Con todo, estos acontecimientos resultan menores si los contrastamos con lo sobrevenido durante esta legislatura. Para comenzar, habría que hacer referencia a la repetición electoral con la que puso en peligro un escrutinio que había resultado más amplio que el actual. No obstante, el empeño fue el de volver a las urnas con grave riesgo para el proyecto. Sin embargo, lo peor estaba por llegar y una pandemia mundial arreció sobre el héroe trágico y Sánchez tuvo que esquivar mociones de censura, estados de alarma, la desolación provocada por innumerables muertes y el ataque desvergonzado de una oposición crispada. Felón, okupa, presidente ilegítimo, etarra y otras cuantas lindezas fueron recibidas con estoicismo por nuestro protagonista. De algún modo sabía que estaba destinado a revolverse contra su sino. Como elemento añadido, España se vio sumida en una grave crisis económica y laboral que hacía peligrar al Ejecutivo. A pesar de las catastróficas noticias, y contra todo augurio, logró salir airoso de tamañas complicaciones e incluso su antagonista Casado fue incapaz de seguir su ritmo para resultar descabalgado por sus propios compañeros. Es peligroso enfrentarse a este tipo de personajes.

            Asumiendo esta serie de acontecimientos como desastrosos y excepcionales daba la impresión de que lo peor había sido superado y que únicamente quedaba un plácido camino hasta las siguientes elecciones generales. Una ruta que además estaría jalonada con los incontables millones provenientes de los fondos europeos. Empero, la Moira se mantenía agazapada y reservaba al héroe clásico una nueva complicación de dimensiones siderales: una guerra en territorio europeo acompañada de una inflación galopante. Termina por producirse lo inefable y todo salta por los aires. El tranquilo recorrido hasta las siguientes elecciones generales se convierte en una peligrosa ruta de final incierto. Aun así, se mantiene impertérrito en sus posiciones y provoca con su hieratismo el estallido social alimentado por la mala situación energética y el acicate de la patronal del transporte. Se suceden las manifestaciones, se pierden los nervios y parte de la ciudadanía encuentra su tabla de salvación en las movilizaciones alimentadas por la extrema derecha.

            La complicación, frente a la inclinación del sentido común, se vuelve más árida y compleja y acaba produciéndose un efecto continuado de desatinos que enlazan la subida de los carburantes, el paro de la patronal del transporte y la falta de suministros básicos en la industria y los distribuidores alimenticios. Estas señales dan a entender el final del inusual recorrido del presidente, pero, lejos de someterse a los dictados del Hado, se revuelve orgulloso y mantiene una posición impertérrita que sorprende a propios y extraños. La derecha se relame y augura el crepúsculo de Sánchez, las protestas se dilatan y, en el último momento, como si se tratase del Deus ex machina de la representación, aplaca a las masas con una fulgurante bajada de precios en los carburantes, con ayudas para el sector y, lo que es más llamativo, con un pacto europeo para garantizar la excepción ibérica que permite limitar el precio de los combustibles fósiles para de este modo facilitar el pacto anticrisis pergeñado por el protagonista de estos lances.

            Con una importante victoria bajo el brazo y con el beneplácito de Bruselas ahora queda recoger el sabroso fruto de esta circunstancia. Es el momento de hacer saltar a la oposición a través del aro del pacto elaborado para aliviar estos momentos de crisis. Se trata, por tanto, de un nuevo e inesperado laurel que viene a unirse a los cosechados durante los últimos años. Está claro que esta buena estrella no puede durar eternamente, pero, si por algo se caracterizan los rivales de Sánchez es por minusvalorarlo y por acabar desquiciados. Si no que le pregunten a Albert Rivera y al casi extinto Ciudadanos. Queda por ver la caída del héroe, mas esto es harina de otro costal y da la impresión de que nos separa bastante tiempo de esta circunstancia.


[1] https://reflexionesintempestivasblog.wordpress.com/2017/05/25/las-multiples-vidas-del-heroe-tragico/

[2] https://reflexionesintempestivasblog.wordpress.com/2018/06/07/las-multiples-vidas-del-heroe-tragico-el-retorno/

[3]https://reflexionesintempestivasblog.wordpress.com/2020/07/09/las-multiples-vidas-del-heroe-tragico-tercer-capitulo/

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Si Naco Valdés, recordar las peripecias de sanchez no deja de sorprendernos, y a la vez decir un poco de los ultimos tres años de nuestra sociedad– Tambien nos muestra que su «cintura» no demuestra mucho aporte histórico en cambios, sino tal vez capacidad de mantenerse en el poder. Pero, no le demos por muerto… aunque tal vez su ciclo agotado. Y aqui surge la pregunta: Definir su final de ciclo. Tal vez es mi opinión su socialdemocracia de titulos y sueños pero efimeras realidades. saludos Juan re crivello

    Me gusta

  2. Efectivamente, Juan. La resiliencia de Sánchez ha alcanzado niveles insospechados. Veremos cómo resuelve el resto de la legislatura, pero parece estar lejos de abandonar el poder.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s